Los Celtics asaltan el Staples (3-1)
Y dejan la final a punto de caramelo para que después de 22 años, en el anillo de campeones predomine el verde.
Ganaron después de remontar 24 puntos de ventaja angelina e ir por detrás del marcador durante todo el partido (similar fue la remontada de Lakers en el segundo partido, pero con la pequeña diferencaia de que no ganaron).
Lo más grave es que el juego de Lakers en la primera mitad fue excelente, en defensa sacaron al Big 3, y en ataque imprimian al juego una gran velocidad, con un muy alto porcentaje de tiros de campo. Odom (junto a Gasol) fue el que capitaneó ese gran juego, siendo el máximo anotador y reboteador al descanso. Pero no sólo era cosa de Odom y Gasol (10 puntos al descando), sino que los todos los jugadores realizaron un primer cuarto extraordinario. Vamos, que aquello parecÃa el “Showtime”.
Pero pasado el descanso, todo lo bueno se acabó convirtiendo en malo. El juego en equipo pasó a ser un espejismo, Kobe (que sólo habÃa tirado 2 tiros en la primera mitad) empezó a obcecarse en anotar y no lo consigió, ya que comenzó el último cuarto con 7 puntos y un porcentaje de tiros de campo sonrojante. El equipo ya no encontraban posiciones claras de tiro y hasta Odom no volvió a tirar hasta mediados del ultimo cuarto.
Los Celtics fueron los principales culpables del mal juego local con una gran defensa. Y con un 31-15 de parcial en el tercer cuarto, empezaron a meter miedo colocandose dos puntos abajo, 71-73. Paul Pierce en este cuarto se merendó a Kobe, secandole en defensa, anotando 9 puntos y dando 3 asistencias. Ray Allen y Posey fueron también muy importante hasta entonces.
Empezó el último cuarto empatados, como si hubieran empezado un partido nuevo, con la salvedad de que los verdes tenÃan una subida de moral bastante alta. Las defensas fueron más duras que en los tres cuertos anteriores, por lo que cada canasta serÃa más impotantes si cabe. Bryant continuo tirando, pero esta vez las metÃa y el equipo se “fue” de 4 puntos a mediados del cuarto, pero otra vez fue un espejismo. A los dos minutos los Celtics ya estaban cinco arriba gracias a Garnett y Ray Allen. La ventaja la fueron salvando, llegando al último minuto con la misma distancia, por lo que acabaron ganando el partido.
Los suplentes volvieron a ser importantÃsimos, los de lo Celtics (James Posey, Eddie House o P.J. Brown) ayudaron mucho más a su equipo que los Vujacic, Turiaf o Jordan Farmar. Aunque Trevor Ariza jugó muy bien lo (demasiado) poco que le sacó Phil Jackson.
Pau hizo hizo un buen partido, anotó (que era lo que le echaban en cara la prensa de Los Angeles), defendió bien a Garnett (como en lo que llevamos de serie) y reboteó en defensa.
El campeonato no puede estar mejor para los Celtics, aún perdiendo el Domingo en L.A, tendrÃan dos Match-ball en Boston para lograr el ansiado anillo.
Daniel Reyero.




























